Esta madrugada he visto todo más claro, será mi amigo Nietzsche, la verde profundidad de la física cuántica o una conversación sobre pastillas que limpian la gasolina y te hacen millonario. No lo sé, pero lo único claro es que no puedo traicionarme a mi mismo. En cada esquina hay ganchos para quedar atrapado en la hipocresía y la mediocridad. Te compran con comodidad y seguridad y con la típica frase “cuando crezcas se te va a pasar”.
Hace tiempo que me resigné a la imposibilidad de un mundo perfecto, pero si hago bien lo poco o mucho que me propongo hacer no me traiciono a mi mismo.
El “que dirán los otros de mi”, es mi propia voz diciéndome, no te traiciones, sabes que eso no es lo que quieres.
Pues bien, solo me queda ser más coherente y jugarme por lo que siento y pienso, así cambie mañana mi forma de pensar y sienta algo distinto, siempre hay una línea, un camino, un sueño, un ideal que espero seguir en esta vida.
Formar una familia, cambiar un país, lo que sea, mientras mi integridad permanezca intacta. No ser prejuicioso, evitar vomitar opiniones de lo que apenas conozco, ocupar mi tiempo en lo que considero necesario.
Cada uno puede sentir y ver lo que quiere llegar a ser, cual es su camino, no importa que la mayoría del tiempo sintamos que todo lo que hacemos no alcanza a ser ni un borrador del trabajo final.
Quiero terminar esta vida con la mirada hacia la misma dirección, quiero avanzar cada vez con menos ataduras y menos equipaje.
Cuando se apague esta luz, este momento de claridad, de lucidez, continua la eterna batalla conmigo mismo. Espero mantener este campamento y no retroceder, un ideal no es nada fuera de nuestro alcance.
16 oct 2009
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1 comentario:
Me parece que vas muy bien.. quizas pases tu meta por mucho
Mis mejores deceos para una gran persona
Buen viaje gran amigo...
por la izquierda y el ocho
JP Price
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